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¿Por qué el conejo es la mascota ideal?

Por qué el conejo es la mascota ideal

Son muchos los factores que deben considerarse al momento de adoptar una mascota, siendo el tiempo disponible y los cuidados que demanda la especie, dos de los más importantes. El conejo, es por mucho un animal sencillo de cuidar, convirtiéndose en opción idónea para quienes quieren compañía.

Lo cariñoso y tranquilo del conejo, se suma a las pocas exigencias que demanda respecto a cuidados, para hacer del animal una especie idónea como mascota. ¿Cuáles son las razones para adoptar un conejo? ¿Cuáles ventajas supone? ¿Existen puntos en contra? Esta y otras inquietudes se desvelarán ahora.

Razones para escoger un conejo como mascota

Verdaderas motas de suavidad y ternura que suele confundirse con un muñeco de felpa, así se definen a los conejos, animal de compañía ideal para niños o familias que no cuentan con demasiado espacio ni tiempo para dedicarle.

Requiere de pocos cuidados

Su apariencia algodonosa cautiva, mientras que su personalidad dócil facilita la domesticación. Aunque pasará la mayor parte del día en su jaula, le hará falta un poco de libertad por lo que la primera atención que debe dársele es unos cuantos minutos de correteo supervisado, asimismo, será indispensable:

  • Alimentarle con comida específica para conejos
  • Proporcionarle agua limpia a diario
  • Mantener la higiene de la jaula
  • Retirar el pis cada cuatro días
  • Tratarles con cariño y respeto.

La jaula adecuada es elemental

La jaula será el hogar del conejo, por lo que tendrá que estar provista de todo lo necesario para su crecimiento, desarrollo y bienestar. El primer requisito a cumplir es el tamaño, debe ser espaciosa de lo contrario, no podrá desenvolverse bien. ¿Qué incorporar en ella?

  • Heno o cualquier otra clase de hierba para que mastique
  • Un juguete de madera
  • Bandeja sanitaria para sus necesidades
  • Un recipiente con agua fresca, así como un comedero

Ventajas de adoptar un conejo

Tener un conejo como mascota reviste en una serie de ventajas, y es que a diferencia de la fama de animales tontos y superficiales que promueven especialmente los dibujos animados, se trata de una especie bastante inteligente que con un poco de dedicación, pueden ser aprender.

Algo de paciencia y constancia es lo que hará falta para que la mascota diferencie lo que puede o no realizar, incluso identificar el lugar correcto en el que hacer sus necesidades. En este último caso, se tendrá que proporcionarle una bandeja sanitaria de bordes bajos en la que quepa por completo.

Facilidad de adaptación

Lo manejable de su personalidad y la forma en la que disfrutan el contacto con los humanos, hacen del conejo un animal de rápida adaptación a su nuevo hogar; para ello, resulta crucial que el mismo disponga un mínimo de requerimientos básicos: agua fresca, comida y algún juguete que roer.

No tienden a enfermarse

Como pocas especies, los conejos carecen de zoonosis notables o graves, esto implica la eliminación del riesgo a desarrollar enfermedades transmisibles al hombre. Asimismo, rara vez demandan cuidados veterinarios, especialmente al comienzo de su llegada a la casa.

Responden al cariño

Cuando son criados desde pequeños y ofreciéndoles algo de libertad, los conejos se acostumbran a la convivencia con las personas, naciendo en ellos la capacidad de alegrarse ante el contacto, ser cariñosos, identificar a sus amos, responder por su nombre e incluso, seguirles como lo hacen los perros.

Puntos en contra de adoptar un conejo

Entre las desventajas más recurrentes de llevar a casa un conejo como mascota está su alimentación; estos animales no pueden comer cualquier cosa, su dieta se sustenta en verduras o pienso, siendo intolerantes a la comida cocinada pues su sistema digestivo es incapaz de procesarla.

La raza también dice mucho del animal, ya que algunos pueden crecer demasiado como para recomendarse tenerle en casa debido a la dimensión de la jaula que necesitarán.

Roedores por excelencia

A diferencia de lo que pueda suponerse, para el conejo roer es una necesidad biológica no un mal hábito, esto se debe al continuo crecimiento de sus dientes haciendo que requieran desgastarlos. Atendiendo a ello, dejarles sueltos sin control puede acarrear un dolor de cabeza ya que roerán todo a su paso.

Su jaula demanda higiene constante

La falta de atención a la limpieza de la jaula o habitación en la que permanezca el animal, conducirá al desarrollo de malos olores en poco tiempo; la higienización y el cambio semanal del contenido de la bandeja sanitaria resultan indispensables.

Hábitos nocturnos y limitada longevidad

El conejo figura entre las especies que suelen ser más activos durante la noche, lo que anudado a su talento como grandes escapistas, puede generar malestar al momento de descansar. Respecto a su tiempo de vida, son animales de corta longevidad y demandan frecuente socialización o tienden a volverse asustadizos.

¿Planteándose la idea de llevar a casa una mascota? Descubra por qué el conejo figura entre las opciones más acertadas.